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Seguridad

Si protestaste contra Noroña en la UG o en redes, podrías recibir amenazas

Nov 15 / 2025

*Ya hay alumnos que han recibido dichas amenazas

Si eres de los estudiantes que gritó “¡Fuera Noroña!” en la Universidad de Guanajuato (UG) o en redes sociales te sumaste al rechazo contra el senador Gerardo Fernández Noroña, es importante que prestes atención: algunos de ellos ya dicen que están recibiendo amenazas.

Después de la fuerte confrontación entre Noroña y alumnos en la UG, donde los jóvenes acusaron al senador de misógino, de tener una casa millonaria y de actuar con privilegios, varios de esos estudiantes denunciaron que recibieron llamadas telefónicas intimidatorias durante la madrugada. Según los reportes, las llamadas comenzaron alrededor de la 1:00 a.m., y provenían de un número de Irapuato; en algunos casos, los jóvenes identificaron a los supuestos agresores como personas ligadas a Morena.

Además, los estudiantes aseguran que durante la protesta personal de seguridad de Noroña tomó fotografías de quienes lo increpaban. Cuando pidieron que borraran las imágenes, les respondieron con una advertencia inquietante: afuera, dijeron, “habría gente del cártel Jalisco esperándolos”.

La participación estudiantil fue enorme: no solo los 10-12 jóvenes que comenzaron la protesta vocalmente, sino que se sumaron hasta 250 estudiantes de Derecho y de Ciencia Política para exigir respuestas y hacer visible su descontento.

En redes sociales, la reacción fue mucho más contundente: publicaciones, memes y mensajes compartidos por alumnos de todo el campus expresaron su rechazo al senador y exigieron que se esclarezcan sus polémicas.

Gerardo Fernández Noroña, por su parte, ha defendido su postura. Según reportes, acusó a los estudiantes de actuar como “porros” e interrumpir su evento deliberadamente, y dijo que si había represalias le informaran para ir “personalmente a ver el asunto”.

Lo más grave y lo que muchos estudiantes reclaman ahora es que sentirse crítico o inconforme podría exponerlos: temen que sus datos personales, su identidad como universitarios y hasta su seguridad sean usados para intimidarlos. El derecho a manifestarse no debería convertirse en riesgo de represalias ni amenazas.

Este episodio deja una alerta clara: en una democracia, protestar no puede ser un acto peligroso. Si alguien te señala por pensar distinto, si te cuestionan por exigir rendición de cuentas, tienes todo el derecho a hablar, cuestionar y manifestarte sin miedo. Y sí, a veces la indignación cambia el curso.

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